20 marzo 2007

Seremos Perros ...

En otra vida, seremos perros.

¿Te lo imaginas?, jajaja.

Si, seremos perros, sin collar antipulgas y sin correas, de razas distintas, para enriquecer a nuestros cachorros.

Viviremos con una buena familia, que tengan niños y les guste jugar con nosotros.

Que tengan un jardín grande, o mejor, que vivan en el campo y nos abran la puerta para poder correr y saltar, para poder follar como locos entre las hierbas altas.

Espero que tengan piscina, o aunque sea un charaí, para que cuando haga calor podamos jugar en el agua.

Si, en nuestra próxima vida seremos perros, y cuando estemos follando los niños gritarán: ¡Se han quedado enganchados!, ¡se han quedado enganchados! ... y nosotros nos reíremos, y nos acordaremos de cuando fuimos niños y éramos nosotros los que gritábamos eso.

Seremos perros fieles, y querremos a nuestros amos, porque nos darán de comer sin preguntarnos si tenemos hambre.

Seremos perros, y por las noches, y cuando estemos solos en casa, nos subiremos al sofá y dormiremos juntos, soñando con saltar entre las hierbas, en follar dándonos igual que nos miren ... porque siendo perros, nunca tendremos que escondernos.

Si, seremos perros en otra vida.

28 febrero 2007

¿Egoísmo?


- Ha quedado hoy con él, le dijo que le tenía que contar algo.
- Pero ... ¿sabe de qué se trata?.
-No, no tiene ni idea, pero creía que era porque su mujer se había enterado.
- ¿Estaba casado?.
- No, eso es lo más gracioso de todo.
- ¿Entonces? ... No lo entiendo.
- Yo tampoco lo entiendo mucho, pero es asi.
- Vamos a ver: si no estaba casado ... ¿qué le impedía estar con ella?.
- Nada, eso es lo terrible.
- ¿Terrible?, yo diría más bien absurdo, ¿no crees?.
- Es terrible y es absurdo, las dos cosas...
- Pues chica, no lo entiendo. Si no estaba casado y quería estar con ella ... ¿por qué le dijo que estaba casado? ¿para echar un polvo? .
- Tendría que ser muy retorcido para eso.
- ¡Joder! ¿a caso tienes una explicación mejor?. Si ella estaba enamorada de él, pero él no quería comprometerse lo más lógico es que le dijera que estaba casado, asi ella nunca le pediría nada ... no le exigiría porque ya lo conoció con esa condición.
- Puede ser, pero la verdad, es que no creo que fuera por eso. Por lo que ella contaba era un tipo muy dulce, sensible ... era alguien detallista. No creo que quisera sólo sexo.
- A ti lo que te pasa es que quieres creer en la inexistente bondad humana, y no, la gente es retorcida y egoísta, y éste tío quería follar sin complicaciones y se buscó la mejor excusa de todas para no darle nada más de lo extrictamente necesario: sexo, sexo, sexo ...
- Si, yo no creo en la bondad humana, y tú te crees que el mundo es una jungla de alimañas, ¿no?.
- No, para nada, las alimañas tienen códigos de conducta, los humanos no. Nuestro egoísmo, porque me incluyo, nos incapacita para ver las necesidades de los demás. Sólo buscamos la satisfacción de nuestros deseos, sin importarnos nada más.
- ¿Tú eres de las que follas y te corres tú sola? ¡Coño! que aburrido tiene que ser estar contigo en la cama ...
- Jajajaja ... lo que me faltaba por oír ¿a caso tú vas buscando el placer del otro?.
- No me lo puedo creer, ¿lo dices en serio?.
- Por supuesto.
- Será que no entiendo el sexo como tú ... supongo que ...

Suena el teléfono.

- ¿Si? ... Ah, hola ... si ... no , en casa ... ¿y qué te ha dicho? ... si, está aqui, conmigo. ¿Pero, qué te ha dicho? ... siii, a las siete ... no, en el coche de ella ... vale, que si, ¿pero qué te ha dicho? ...¿estás de broma? ... ¿lo dices en serio? ... no ... no ... no llores ... ¿dónde estás?, que vamos ahora mismo ... vale. Esperanos ahi, que ahora mismo vamos.
-¿Qué te ha dicho?, ¿se había enterado su mujer?.
- ¿Estás tonta?, ¿no hemos quedado en que no estaba casado?.
- ¡Joder!, es verdad ... ¿entonces qué te ha dicho? te has quedado completamente blanca.
- Que se estaba muriendo ... por eso le había dicho que estaba casado, para que no le fuera dificil odiarlo ... para que no lo quisiera más ...


22 febrero 2007

La Galleta de la Casualidad.

casualidad.
(De casual).
1. f. Combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar.
(Según la RAE).


A veces uno se propone no hacer ciertas cosas, que en el pasado le fueron mal, y es que los errores dicen que nos deben servir para no volver a cometer las mismas faltas.


Sin embargo, a veces no podemos ser los guionistas de nuestra historia, y mil cosas paralelas y ajenas a nosotros van cambiando sin que nosotros, podamos hacer nada al respecto.
Nuesta vida es un laberinto que cada día cambia, y a veces todo lo que recorrimos ayer y que nos acercaba a nuestra meta, hoy se vuelve en nuestra contra y resulta que lo único que hizo fue alejarnos más aún de nuestro fin.

Eso le pasó a Manuel, y a los ojos que se encontró.


Un día creyeron que se estaban alejando sin remedio de sus sueños y ....


Manuel un día rompió con todo. El sentido de culpabilidad que le habían inculcado desde niño habían terminado por matar a éste, y él, necesitaba recuperarlo.


Había perdido el gusto por la vida, el deseo de superarse, las ganas de ser feliz ... se había creído todas las "mentiras piadosas" que le habían dicho, y terminó por creer que la vida era trabajar y trabajar: para salir adelante, para prosperar, para tener más, para poder gastar ...


Un día se preguntó: ¿de qué me sirve ganar más dinero y prosperar, tener más dinero si no lo puedo gastar con nadie que me haga feliz?.


La pregunta le retumbaba en la cabeza, como una música chillona, como una canción de verano que no se puede dejar de escuchar: ¿por qué?, ¿por qué? ... ¿por qué?.


Se levantó de entre los muertos con los que vivía, miró a los ojos a su madre, y con una sonrisa de lágrimas contenidas, le pidió perdón por marcharse: se moría estando alli y necesitaba empezar a respirar.


Manuel se debatía entre su necesidad de tomar el rumbo de su vida, y su sentido de culpabilidad. Había sido durante mucho tiempo un hombre, que antes de tiempo dejó que su niño interior muriera.


La primera noche que estuvo fuera de su casa, se durmió llorando.


La segunda también lloró, pero menos.


Y la tercera, justo cuando las lágrimas estaba dispuestas para hacer su aparición, su niño interior apareció de nuevo:


- No ha sido culpa tuya.


Manuel no decía nada, la emoción lo embargaba y sabía que si hablaba rompería a llorar.


- De verdad, no ha sido culpa tuya. No estoy enfadado contigo porque me olvidaras. Sé que no querías hacerlo, pero los mayores, te hicieron crecer y me alejaron de ti antes de tiempo.


- ¿Por qué has vuelto ahora?.


- Porque te sentías solo y triste, como cuando eras pequeño ... porque hoy, volvías a ser yo.


- Yo no quiero estar triste y llorar. Me fui por eso, porque estaba muy triste.


- Eran tristezas distintas. Antes querías vivir tu propia vida, y no la que los otros querían y te obligaban a vivir ... ahora, estás triste porque te sientes culpable por haberte ido, y piensas que puede que hayas cometido un error.


- Pero sé que no ha sido un error, que lo tenía que hacer.


- Claro, pero que sea verdad, no signifca que no tenga que doler. Es como cuando a un enfermo le dicen que le tienen que cortar el brazo para que siga viviendo. La solución es dolorosa, pero es la única, y pasará mucho tiempo, hasta que el hombre se de cuenta de que ha renunciado a una parte de su cuerpo, por una vida.


- Si, asi me siento, como si me hubieran quitado algo mío, una parte de mi.


- Por eso estoy yo aqui, porque has vuelto a sentirte vulnerable, como un niño, asustado, como me siento yo ... como me sentí cuando tú me dejaste marchar.

Manuel se quedó en silencio, pensando en lo que decía su niño. Habló durante horas con él, y fueron muchas noches, las que lo oyó llorar, despues de que él lo hubiera dejado de hacer.


Despues de un tiempo se enamoró. Todo iba tan bien, que en muy poco tiempo se fueron a vivir juntos.


Él creía que estaba bien: tenía su casa, su chica, su coche, su trabajo, sus pequeños caprichos ...


Pero el niño, volvió a desaparecer.
A veces lo sentía, muy levemente, como un susurro, como una brisa de aire por la rendija de una pared.




Así pasaron los días, las semanas, los meses, los años ...
Una noche se dió cuenta de que otra vez había dejado de vivir su vida. Sobrevivía malamente con las migajas que le quedaban después de complacer a los demás. Su chica dormía, y no sentía deseos de estar a su lado, porque ya no sentía aquel calor, que un día creyó sentir.
Había cambiado una "soledad solitaria", por una "soledad compartida", y había vuelto a dejar, que su niño se perdiera.
Eran casi las dos de la mañana cuando sintió que la casa se venía encima. Aquel silencio le angustiaba. Se fue al salón, se sentó a hacerse un porro, y una vez liado, apagó la luz y empezó a fumar a oscuras.
No podía seguir alli, se estaba ahogando, no se sentía bien, quiería irse, necesitaba salir a la calle ...
Empezó a caminar, a vagar por las calles, sin rumbo y con la música machacona de sus ideas resonando en su cabeza.
Vió una tienda de 24h, y de repente sintió hambre.
Entró alli, sin saber muy bien que coger ... seguía vagando ahora, por los pasillos de aquella tienda.
En la cabecera de un pasillo vió una solitaria caja de galletas y cuando la fue a coger, otra mano se posó sobre la caja al mismo tiempo que la suya.
Levantó la cabeza para ver quien quería aquella caja de galletas, y un mar verde de ojos le sonrieron:
- ¿También son estas tus favoritas?
No sabía muy bien que decir ... se había quedado en blanco.
La música machacona había dejado de sonar... a penas podía reconocer aquel silencio en su cabeza...
- No sé si son mis favoritas.
Los ojos de aquella chica volvieron a brillar, y entonces, la mueca de sus labios, empezó a dibujar una sonrisa.
- Para mi, estas son las mejores galletas.
Oyó una risa a su derecha, y se giró, no había nadie, pero la risa seguía sonando ... bajó su cabeza y vió a su niño otra vez: ¿has visto como le brillan los ojos?, le dijo mientras se reía, mientras se tabapa la cara con sus manos.
Manuel asintió con la cabeza ... se había dado cuenta de como brillaban sus ojos.
Sonrió de una manera natural, de una manera, que no recordaba ...
- Si son tus favoritas, si quieres, podemos compartirlas...











20 febrero 2007

El Hipnotizador.

Llegué a su consulta, sin saber muy bien como.

Demasiado tiempo pensando en el porqué de las cosas me había hecho perder el norte.

Recuerdo que alguien una vez me dijo que estaba perdida dentro de mi, y que una brújula jamás podría ayudarme a encontrar el camino que yo necesitaba. Entonces pensé que aquello era una estupidez, que yo no buscaba ningún camino.

Pero era cierto, una brújula jamás me hubiera ayudado a encontrar el camino que yo parecía necesitar, aun sin yo saberlo.

Nunca había visitado a un psicólogo. Siempre había pensado que la psicología era la aplicación consciente y objetiva del sentido común, y por tanto era una capacidad que todos debíamos tener.

Sin embargo, por mucho que nos empeñemos, siempre somos subjetivos. Nunca logramos esa mente preclara que nos lleve a desentrañar los misterios que dentro de nosotros moran.

Incapaz de solucionar por mi misma los conflictos íntimos que me asolaban decidí entregarme a un especialista que fuera capaz de hacerme entender las cosas.

Había matado a todos los fantasmas de mi vida. Creía que aquello bastaría para poder ver el camino.

Me había pasado la vida luchando contra aquellos fantasmas, hasta que un día encontré la fuerza para eliminarlos por completo.

A medida que lograba matarlos, más liviano me parecía todo, más fácil de llevar, más cerca estaba de la meta.

Pero cuando los maté a todos, me encontré en un laberinto del que no sabía salir, y no lo entendía: si ya no había fantasmas ¿porqué todo seguía igual?.

En la sala de espera pensaba en todas estas cosas, y recreaba en mi cabeza los posibles diálogos que tendría con aquel desconocido al que de repente dejaría entrar dentro de mi alma para que la viera, la oliera, la pesara y la tuviera en sus manos con todo lo que ello suponía.

No quería hacerlo, era lo que únicamente era mío: ¿por qué motivo entregaría a ese hombre mi vida?.

Me levanté.

Me dije a mi misma que aquello era una estupidez, y decidí marcharme ... pero justo cuando iba a decirle a la enfermera que me iba, ella se levantó y me dijo que ya podía pasar.

Mi boca quiso decir: ¿cuánto le debo?, no quiero entrar. Me ha surgido un imprevisto y me tendré que marchar, ya llamaré otro día para pedir cita ...

Pero no dije nada, me quedé con mi chaqueta y mi bolso entre las manos, mientras caminaba tras ella al despacho del psicólogo.

Hablamos durante unos minutos.

Me preguntaba, le respondía; y con breves cuestiones se hizo un croquis de mi vida.

Todo mi sufrimiento, toda mi pena, toda mi tristeza, toda mi melancolía ... eran unas cuantas palabras en un papel.

Me habló de hiponotismo, y entonces, quise salir, marcharme: una cosa era hablar conscientemente, y otra muy distinta perder el poder sobre mi, y dejar que él hurgara en mi cabeza a su antojo.

Pero me volví a quedar paralizada, esta vez, con la chaqueta y el bolso en una silla, y yo, tumbada en un diván.

No recuerdo nada de aquella sesión. No quería recordarlo y asi se lo hice saber, cuando me dijo que todo se grabaría para que yo estuviera segura de que no habría ninguna conducta impropia, y que me entregaría posteriormente la cinta a mi.

No sé que fue lo que me dijo, que fue lo que me preguntó, que fue lo que despertó en mi ... pero al salir de aquella consulta, no lo hice sola.

La niña que un día fui, venía conmigo de la mano.

Todo el tiempo había estado ahi, atrapada sin poder salir, sola, muerta de miedo y falta de cariño.

Ahora el norte estaba claro: sólo tenía que cuidar de la niña y llevarla a casa.



Gracias, Señor Hipnotizador: salvó a la niña, y le dió una oportunidad a la mujer.





15 febrero 2007

Las Noches de Sol.

Las noches de sol, son las que pasamos juntos ... ¿las puedes recordar?.
Yo me acuerdo de un día en el que nos encontramos en un bar. Tú pediste un refresco de cola, y yo, un agua con gas.

Nos miramos en silencio ... no sé ni durante cuanto tiempo. Bebíamos, nos mirábamos, pero no decíamos nada.

Se me pasaron un millón de cosas por la cabeza en esos minutos que me parecieron segundos, y en realidad, pasaron como si fueran horas : un tiempo lento que ves que se escapa y no puedes retener.

Estudiaba tus ojos, tu nariz, tu pelo, la forma de mover tus labios al acercar el vaso a tu boca. Podía sentir, aún en la distancia, el olor a limpio de tu piel, al jabón y al agua que habías usado para lavarte antes de venir.

Recuerdo, que al acercarte al vernos, te inclinaste para darme dos besos y saludarme y yo ... yo me quedé prendado del olor de tu pelo y lo sentí suave al tacto en mi nariz, y quise meter mis dedos en el; pero aún, no nos conocíamos.

Mirándonos en aquel bar, sin palabras, nos lo dijimos todo.

Tú lo necesitabas, y yo lo quería: era algo que ambos debíamos hacer, aunque sabíamos que todo estaba en nuestra contra. Nos habíamos pasado la vida sintiendo que algo nos faltaba y de repente, un extraño se sentaba ante nosotros y respirábamos por fin tranquilos: nuestra otra parte, había regresado.

Te sonreí y te pusiste nervioso, nunca habías hecho eso, no sabías que era lo que podía pasar. Pero mis ojos te daban paz, y me acerqué a ti y te asentí con la cabeza.

Saliste detrás de mi, y montamos en tu coche, pero me dejaste conducir a mi. Al fin y al cabo yo era quien sabía el camino que debíamos tomar.

Conduje en silencio y tú, pusiste tu mano en mi muslo, y yo, puse la mía sobre la tuya y de nuevo te sonreí.

No sabíamos hacia dónde nos dirigíamos, pero confiabas ciegamente en mi, y te llevé al único lugar en el que tú y yo, podríamos ser nosotros.

Aparqué el coche en medio de ninguna parte, bajamos del coche y te cogí de la mano: ya no estabas nervioso.

Caminamos durante un rato, hasta sentir el olor del mar.

Estábamos en un acantilado, y justo en el borde te dije: aqui está el fin del mundo, y yo, te doy la libertad...

No sabías que decir.

Eran las primeras palabras que oías de mis labios ...

Me miraste a los ojos, y por fin pudiste sonreír, ahora tú también te sentías libre como yo; también te habías enamorado.

Me abrazaste y pensaste en decir: te quiero, pero no lo hiciste, porque tu abrazo me lo dijo con tu calor, porque tus lágrimas me dieron la sal que me faltaba.

No, no hizo falta decir te quiero aquella noche, porque aquella noche, era una noche de sol.

13 febrero 2007

MIERDA DE BLOGGER BETA

Yo no quería cambiarme de versión y destrozar mi blog ... pero con todos los problemas que me ha dado, ha sido imposible no hacerlo ... lo siento.

23 enero 2007

HAY QUE ... TIENES QUE ...

En estos tiempos que corren, que dificil resculta ser uno mismo.
Viene el mundo, pegando fuerte, dándo golpes, diciéndote como tienes que ser, como tienes que vestir, que es aquello que tienes que pensar, como te debes sentir ... y ves a la gente que sigue esos dictados, y yo, que no puedo seguir los dictados de otros, convierto mi vida en una carrera con obstaculos, por poder seguir siendo yo.
HAY QUE ESTUDIAR.
Y es estupendo poder hacerlo. Pasas tiempo sin jugar, sin divertirte, por aprender porque todos te dicen que es tu futuro y tú, que crees en tus mayores, estudias para labrarte tu futuro, porque claro, un día recogerás lo que has sembrado.
HAY QUE BUSCAR TRABAJO.
Estupendo. Llevo diez años intentando buscar un trabajo en condiciones, y por H ó por B, sigo sin un trabajo en condiciones, aguantando muchas cosas ... porque con más de treinta ya debería tener un trabajo de adulto.
Debe ser que no sembré bien, o que se congeló el infierno y las semillas, se echaron a perder.
TIENES QUE IRTE DE LA CASA DE TUS PADRES.
Genial. Eso es lo que yo quisiera, porque si bien soy independiente economicamente desde los dieciseis y ni siquiera me pagaron mis estudios, resulta, que como cometí algún extraño error con lo de los estudios y no tengo un buen trabajo, me es imposible marcharme (aunque eso suponga un desgaste psicológico importante).
TIENES QUE TENER PAREJA.
Teniendo en cuenta que no tengo un buen trabajo, lo que supone una economía precaria, no me puedo permitir el alternar socialmente, lo que impide conocer gente. La gente que conoces, (esa que tiene un trabajo, se fue de casa y tiene pareja) resulta, que no es tan feliz con su vida y lo que quiere, es una pareja para los ratos en los que no está en casa.
TIENES QUE TENER HIJOS.
Qué más quisiera yo que poder tenerlos, pero es tengo un pequeño problema, que el trabajo no da para mantener a otra persona más. Tenerlo en casa de mis padres ... por dios, no le podría hacer eso a mis vástagos, bastante he tenido yo con vivir con ellos, y a parte, dudo mucho que a ellos les hiciera gracia. Y por supuesto, está la parte de que mi pareja, ya tiene una vida, por lo que resultaría complicado explicarme a mi hijo quienes son sus padres.
HAY QUE SER OPTIMISTA.
Claro que si. Yo, soy optimista, muy optimista, y pienso que ésto un día cambiará, y podré tener un trabajo decente que me de para poder vivr en mi propia casa, sin tener que compartirla con mi infancia y poder de esta manera, dar vida a la madurez que en cierto modo estoy relegando ... confío en que cuando eso pase encuentre a alguien valiente, que haya preferido estar sol@ antes que con alguien a quien engañar o quien no se sentía feliz ... hasta que llegué yo, porque conmigo quiera estar para siempre.

05 diciembre 2006

PROBLEMAS TECNICOS



Debido a un problema técnico, no he podido entrar hasta hoy aqui. Lo siento mucho, de veras, y quiero pediros disculpas por no haber podido responderos, no creais que ha sido desinterés, si no algo contra lo que no he podio hacer nada, hasta hoy.

Mañana, prometo escribir de nuevo.

Gracias a todos.

18 noviembre 2006

La Flor De Su Ombligo, II.

.... Ahí estábamos los dos, después de muchos meses sin vernos, esperando a que llegara el pizzero con las "especialidades de la casa" dijo María ...
- Oye guapa, la especialidad de mi casa no es la pizza por encargo.
- Jajaja, ¿y cual es?, porque te recuerdo que cuando tú y yo hemos comido juntos en tu casa si- em-pre, hemos pedido pizzas.
- Claro, pero porque a ti, no te tenía que impresionar.
- ¡Anda coño! ¿qué pasa que sólo cocinas para tus chicas?.
- Si. Deberías saberlo ya.
- ¿Cómo lo iba a saber?. Yo, nunca he sido una de tus "chicas".
- Jajajaja. No lo habrás sido porque no has querido. Ya sabes que tú, eres mi rubia favorita.
Ella me miró con su sonrisa burlona de nuevo.
- ¡Eh!, no me digas eso ...
- ¿Tienes miedo?.
- ¿ De quién?, ¿de ti?
Sonó el timbre. El señor repartidor de pizza estaba ya en la puerta: salvados por la campana.
- ¿Puedo ponerme cómoda?.
Me dí la vuelta por el pasillo, y me eché a reir, con una cara mezcla de sorpresa y satisfacción:
- Por supuesto que te puedes poner cómoda ... ¿harás como en las películas y cuando vuelva estarás desnuda?.
- Jajajaja. Creo que no, que me limitaré a quitarme las botas y poner las piernas encima de la mesa.
- ¡Ohhhhh! Me acabas de estropear la fantasía número treinta y siete de mi lista: encontrarte desnuda en mi sofá al volver con la pizza ... jajajaja.
Volvió a sonar el timbre de la puerta.
- Jajajaja. Vete a abrir, que el pizzero se va a marchar.
- Ya voy, ya voy ...

El muchacho de la pizzería estaba ya un poco harto de estar esperando a que yo le abriera, asi que le dije que no me diera la vuelta para ver si asi, se le quitaba aquella cara de mala leche que me había puesto al abrirle la puerta.
Cuando volví al salón María ya había traído las servilletas de papel de la cocina y unas latas de cerveza.
Se había quitado la cazadora y las botas y me estaba pidiendo unos calcetines "gordos"...
- Me encanta estar descalza, pero no soporto tener los pies fríos...
Fuí a buscar unos calcetines gordos y al entrar por la puerta la vi: tumbada en el sofá a lo largo, jugueteando con el mando a distancia .
Su camiseta, de algodón blanco, se le había subido un poco, y podía ver su ombligo. No sé porqué, pero lo imaginé fresco como una flor, aromático ... no sé, lo imaginé lleno de margaritas por un segundo. Pero no le hacían falta flores a su ombligo: Su ombligo, ya era una flor.

Le dí los calcetines y se los puso mientras grunía algo:

- ¿Qué estás diciendo?.

- ¡Que te des prisa que la pizza fría no me gustaaaaaa!.

- ¡Valeeeee!.

Los dos nos echamos a reir y empezamos a comer, mientras la lista de María empezó a jugar con su lata de cerveza:

- ¿Te acuerdas cuando vivía con Belén la ducha de coca-cola que nos dimos un día en la cocina?

- ¿Cómo lo podría olvidar?.

Los dos nos empezamos a reír con más ganas aún.

La ducha de coca-cola fue una apuesta, que ella perdió, y su penitencia era estar sentada en una silla con la boca abierta mientras yo le tiraba por encima una botella de coca-cola de 2litros. Si, sé que es una gilipollez, que suena estúpido ... pero sólo teníamos veinte años, y era el momento de hacer estupideces.

Yo la duché pero ella se vengó de mi, y sacó una lata de coca-cola la movió y con ella me duchó a mi. Pero claro, yo quería quedar por encima, asi que cogí otra lata ... y asi hasta que terminamos con las bebidas de la nevera de pobres que teníamos.

Cuando llegó Belén estábamos los dos en el suelo empapados en coca-cola ...

- ¿Te acuerdas la cara que puso Belén cuando nos vió?.

- No me lo recuerdes, jajaja. No me habló en tres días. Claro que, acuérdate como estábamos: yo en pantalón corto y chanclas y tú con una camiseta de tirantes y pantalón corto, empapada completamente, y dejando entrever tus ... encantos, jajajaa.

- Yo no dejaba entrever nada . Lo que pasa es que se transparentaba la camiseta porque estaba mojada...

- Eso se lo intenté explicar a ella, pero claro nos había encontrado a los dos muertos de la risa, tirados en el suelo, medio desnudos, mojados y ....

- ¿Y qué más?.

- Nada, nada ...

- ¿Cómo que: nada, nada?, dime que más.

No sabía si decirle o no lo que faltaba.

Pensé que después de tanto tiempo, ya no pasaría nada:

- Pues que cuando fui al baño a ducharme y qui-tar-me, toda la coca-cola de encima, Belén vino detrás de mi. Estaba muy enfadada y a mi, no se me ocurrió otra cosa que acercarme a ella y besarla. Al principio me besó ella también, pero al ver que yo estaba empalmado, se rebotó más todavía y fue cuando no me habló en tres días.

- ¿Que pasa que te ponía que se enfadara contigo? jajajaa.

La miré de reojo, y me reí...

- No exactamente.

- ¿Entonces por qué ...? ¿No me digas que ...? En serio: ¿qué fue lo que te excitó?.

Yo me eché a reir, y luego, con gesto serio y mirándola a ella con ojos tímidos ...

- Yo me excité por ...- la miré con verguenza- ... por ... ¡¡¡¡¡por el olor de la coca-cola en mi cuerpo!!!!!. Jajajajajaa, jajajaja, jajajaja, jajajaja.

- ¡¡¡¡Imbecil!!! - Me dijo ella al darme con un cojín en toda la cara y estamparme la pizza en los morros - Me habías asustado.

Yo en aquel momento, no podía ni comer, sólo me reía y me reía de la cara que había puesto ella ... hasta que la vi mirarme con ojos de bicho malo, y poner la lata de cerveza delante de mi cara ...


(CONTINUARÁ, PERO ANTES ... OTRAS COSITAS)

16 noviembre 2006

La Flor De Su Ombligo.


El otro día me llamó María; bueno, más concretamente me escribió un correo electrónico:
" Hace mucho que no nos vemos. ¿Te apetece ir al cine y tomar unas cervezas después?".
Hacía mucho que no nos veíamos asi que le dije que si:
"Eso sería genial: dime día y hora".
Este envío de mensajes fue el lunes, y quedamos para el miércoles, osea, para ayer.
Quedamos en que la pasaría a buscar por su casa, asi que a las ocho alli estaba yo, en la gasolinera de la Ronda de Nelle, esperando a que mi rubia favorita apareciera.
Mientras la esperaba, recordé algo que pasó cuando estudiábamos.
Hace años que nos conocemos, y nunca había pensado en ello, hasta el momento aquel.
En la época de estudiante de Belén (mi ex novia), María y ella eran compañeras de clase primero, y luego, de piso también. Asi fue como nos conocimos.
Durante cinco años, la vi tanto como a Belen, y en según que temporadas, incluso más, porque en época de exámenes mi, por aquel entonces novia, se metía durante días en la biblioteca a estudiar y no la veíamos; y yo, que practicamente vivía con ellas, me quedaba en su casa a estudiar.
De esa manera fue como empezó nuestra amistad.

El último año de carrera, en una semana de esas de exámenes finales, en las que vives sin horarios y sólo estudias, y estudias y a veces comes, y sigues estudiando y estudiando, y estudiando, y buscas un rato para despejarte y te duchas para estar fresquito y seguir estudiando y estudiando y estudiando ... uno de esos días en los que te puedes quedar dormido de pié porque Morpheo está esperando su momento para cogerte y no dejarte durante horas ... en uno de esos días, María tenía la puerta abierta de su habitación mientras se cambiaba.
Yo estaba en la habitación de Belén, sentado en su cama mientras me ataba los cordones de las botas, cuando vi como la dulce María se quitaba aquel chandal viejo que ella siempre se ponía para estar en casa.
La veía mover los labios y mirar todos aquellos papeles que se colocaba por las paredes para recordar todo lo que estudiaba ... de vez en cuando se paraba, y la veía como asentía con la cabeza y para ella misma repetía sus lecciones, mientras iba cogiendo la ropa que tenía en la silla, preparada, para vestirse.
Antes de ponerse el sujetador, dejó por un momento sus repeticiones estudiantiles para mirarse al espejo y tocarse un pecho.
La vi acercar su mano hasta su seno derecho ... y al dejar de repetir sus lecciones debió de darse cuenta que la puerta estaba abierta.
Yo, que me había quedado ensimismado viéndola, agaché rápido la cabeza para que no se diera cuenta de que la había visto ... y al levantar de nuevo la cabeza: la puerta estaba cerrada.
Nunca le dije nada de ésto ni a Belén, ni a ella. Pero imagino que ella me vió ... aunque nunca se lo pregunté.
- ¿En qué piensas, que ni te has enterado de que golpeaba en la ventanilla?
María había llegado y ni siquiera me había dado cuenta. Los recuerdos a veces nos llevan muy, muy lejos del lugar físico en el que nos encontramos.
- ¿Dime, en qué pensabas?
- En nada, en tonterías ... estaba pensando en cosas de hace tiempo.
- No me digas que a estas alturas estabas pensando en ...
Una sonrisa burlona apareció en su cara.
- No seas tonta, que estaba acordándome de una cosa de cuando era pequeño.
Su sonrisa se transformó en unas fuertes carcajadas.
- Si hombre, si ... debías de estar pensando en los episiodios de Barrio Sésamo que yo me habría perdido para creerme esa tontería. Arranca anda, que no vamos a llegar.
- ¿Qué película quieres que veamos?.
- He estado mirando la cartelera y la verdad es que no hay nada que sea muy interesante, asi que : tachán- tachan ...
Y sacó dos discos de su bolso.
- He pensado que podríamos ir a tu casa, pedir una pizzas y ver alli estas pelis, ¿qué te parece?.
- Pues genial, la verdad, porque despues del tiempo que hace que no nos vemos no me apetecía nada estar sentados el uno al lado del otro sin poder hablar.
- Estupendo entonces, voy llamando ya para las pizzas y asi cuando lleguemos a tu casa no tardarán nada.
- Jajaja, tú si que sabes. Anda llama ya.
Y asi, lo que sería una tarde de cine y cervezas, se transforma en un tarde de sofá, películas y pizza ... y alguna sorpresa que nos dejó a los dos ... un tanto descolocados...
(CONTINUARÁ)

13 noviembre 2006

La Puta De Mis Entrañas.


Hoy te quiero follar.
Desnúdate.
No quiero que hagamos el amor, quiero tenerte a cuatro patas delante de mi.
Quiero que eleves tus nalgas, que abras un poco las piernas y que me ofrezcas tu sexo.
Necesito abrirte las piernas y comerme tu coño.
Quiero lamerte, quiero sentir en mi boca el sabor de tu deseo.
Necesito tener en mi boca tu sabor...
Quiero ver como tu sexo se inflama, como me deseas.
Necesito oír como gimes cuando sientes mi lengua entre tus piernas.
Quiero sentir como crece mi polla al mirarte, al olerte, al sentirte cerca de mi.
Necesito meter mis dedos en tu coño y sentir que te mueves queriendo más.
Has dicho que quieres ser mi puta, y yo, quiero ser el mayor hijo de puta al que te folles, porque aunque sea yo quien te ponga a cuatro patas, y te la meta, siempre, siempre, siempre, eres tú quien me folla a mi.
Tú, siempre me follas el alma ...


Quiero tenerte asi, a cuatro patas, y cogerte del pelo, mientras meto mi polla dentro de ti.

Necesito oírte gritar de placer mientras me dices:

- Fóllame, métemela fuerte. Soy tu puta, quiero que hagas que me corra...

Y oírte gemir, quiero que grites de placer mientras sigues suplicando que te folle.

- Follame por favor, soy tuya, quiero que te corras dentro de mi ...

Y yo me excitaré de oírte, y querré follarte más y más fuerte, con más ganas.

Empujaré con todas mis fuerzas, y cuando vea que empiezas a estar agusto con mis movimientos, te sorprenderé...

- Siiii, méteme un dedido en el culo, muérdeme la espalda...

Y no te meteré uno, si no dos, o tres, o los que hagan falta para poder meter despues mi polla, porque quiero que tu culito virgen sea mío ... porque eres mi puta.

Cuando vea que tu culo está listo, sacaré mi polla mojada de tu coño, y la pondré ahi, justo en la entrada de tu culito. Mi capullo se deslizará suavemente y tú gritarás ... de placer, de dolor ... de la terrible angustia de no poderte correr aún.

No podrás evitarlo, te conozco: empezarás a tocarte, acariciarás tu clítoris con suavidad, hasta que se convierta en un movimiento rápido que siga el ritmo de mis embestidas y yo apretaré tus tetas, y te daré palmaditas en el culo, hasta que me lo pidas por favor:

- Córrete dentro de mi y haz que me corra, dime, ¿quién soy yo?.

Y giraré tu cara, para lamerte la boca, para besarte, para morderte los labios y decirte al oído mientras te la meto hasta el fondo de tu culo:

- Eres mi puta ... eres mía.

Y asi, me correré dentro de ti, gritando de placer, apretándote con fuerza contra mi ...

Entonces, me soreirás.

Te darás la vuelta, me besarás en la boca y me dirás te quiero.

Y yo ... yo me sentiré desarmado otra vez ante tus ojos.

Tu ternura será un veneno inyectado dentro de mi, tu amor se extenderá por todo mi cuerpo.

Me derrumbaré.

Te abrazaré y me esconderé en tu pecho.

Me siento seguro en ti.

El latido de tu corazón es la melodía que me calma, la música que me hace dormir.

Y te volveré a odiar por hacer que te quiera, por conseguir que algo perverso y sucio sea hermoso y limpio...

Y te querré, como nunca he querido a nadie, y lloraré de amor entre tu pecho, mientras tú empiezas a jugar de nuevo con mi polla.

11 noviembre 2006

ADIOS.

Se sentó a esperar.
Como si ella fuera a volver, como si no se hubiera marchado ... como si le hubiera dicho: “Siéntate aquí, que yo, ahora vuelvo”.
Pero no le había dicho eso. Le había dicho:
- Adiós.
Y él, se quedó con los ojos muy abiertos, sorprendido ...
- ¿Adiós?.
Y ella, con esa sonrisa condescendiente y paternalista de la maestra, que repite algo al alumno por enésima vez, le había respondido:
- Si, adiós.
- Adiós sólo se le dice a los muertos. Tú siempre lo has dicho.
Cambió de sonrisa y de personaje. Era camaleónica su expresión, y ahora, era la madre que le explica lo sencillo a su hijo:
- Si, lo sé; adiós, sólo se le dice a los muertos.
Y él, que seguía siendo él, parecía ser camaleón a su lado y era el hijo que no estaba contento y que cada respuesta le nace con otra pregunta:
- Y entonces, ¿por qué me dices adiós?.
- Porque ahora, yo estoy muerta para ti.
- Sigues viva, ¿no lo ves?.
- Si, mi cuerpo vive. Pero no es a esa muerte a la que me refiero.
- Entonces ... ¿a cual?.
- Lo sabes bien, no hace falta que yo te lo diga.
- Si no lo hiciera, y yo supiera ... no preguntaría.
- Preguntas porque quieres alargar la conversación, porque no quieres que me vaya. Porque no quieres enfrentarte a la realidad.
- ¿A qué realidad, a la tuya?.
(...)

Estaba roto de dolor, de incomprensión, de desesperanza ... no entendía que había pasado. No alcanzaba a comprender, porque ella se marchaba.
- No lo entiendo. Tú me quieres, me lo has dicho. Si me quieres,¿por qué me abandonas?.
- Yo no te abandono. Hace mucho que tú me abandonaste a mi.
Él la miraba interrogante:
- Yo siempre he estado a tu lado ...
- Es cierto, siempre has estado a mi lado. Y tan lejos de mi, que no podías sentirme.
(...)
Y él, seguía siendo un niño asustado, que sabe que, a pesar del tono delicado, aquello, era una regañina.
Oía, pero no escuchaba, y esperaba a que cambiara la dulzura por el tono amenazador que impusiera el castigo ... pero no había castigo.
Hacía mucho que él, estaba contra la pared. Castigado por su miedo.
(...)
Él creía que bastaba con sonreír, con vivir juntos, con decir de vez en cuando un “ te quiero”, con no olvidarse de las fechas importantes, y mantener una vida sexual sana y activa.
Se olvidó de mirarla a los ojos y hablarle, se olvidó de escuchar sus palabras e intentar entender sus penas. Se olvidó de amarla y de demostrarle que ella era el eje de su vida ... se había conformado con tenerla a su lado, sin darse cuenta, de que moría entre sus brazos.
(...)
- Me tengo que ir ya. El tren no espera por nadie, y menos, por una pasajera tardía y sin billete.
Hizo un intento por sonreír, pero las lágrimas la delataron.
- No te vayas, ¡ quédate conmigo!.
Y ella, no quería escuchar, ni oír aquello, porque esas mismas palabras habían sido su pan nuestro de cada día : “por favor, no te vayas. Quédate conmigo, ¡yo también te necesito!”. La respuesta siempre había sido la misma : “ no seas tonta. Sólo es un momento. Ésta es mi casa: voy a volver”. Pero cada vez que volvía estaba más lejos de ella.
(...)
No hubo más palabras.
Ella sostuvo su mano hasta que el tren empezó a moverse.
Estiró su cuerpo para estar asida a él el mayor tiempo posible ... y él, no se movió, y ella lo tuvo que soltar y lo vio hacerse más y más pequeño, más pequeño, más pequeñito, más pequeñito ... hasta que no lo distinguió, y lo dejó de ver.
Eso era lo que había pasado entre ellos, y hasta el último momento ella fue quien mantuvo la unión ... él, se había limitado a estar ahí.
Simplemente a eso : a estar.
(...)

07 noviembre 2006

Esperanza.



Aún recuerdo como era cuando la conocí. Esa canción de “... eres alta y delgada, como tu madre, morena, salada ...” sería la que mejor la podría describir.
Siempre fue una mujer con carácter, con una fuerza interior que desbordaba, con un corazón limpio, lleno de buenos sentimientos ... siempre ayudando a los necesitados, intentando encontrarle el camino a los perdidos, sin darse cuenta, de que ella estaba tan necesitada y perdida como ellos.
Siempre fue una niña atormentada; ser la única chica de cuatro hermanos la obligaron a intentar ser como ellos para ganar el aprecio de su padre. Ella creía que sólo siendo como ellos sería merecedora de su cariño ... estaba equivocada, pero no lo sabía.
Se rebeló en su juventud, e intentó demostrarle a todo el mundo que ella era fuerte y autosuficiente ... pero no lo hizo de la manera más apropiada, y cuando se quiso dar cuenta estaba embarazada .... y casada. Acababa de cumplir los diecisiete años.
Tuvo a su hijo. Era mayor de edad, ahora podría hacer todo cuanto quisiera, nadie le diría a que hora llegar a casa, con quien ir, como trabajar ... nadie podría ya decirle nada, porque ella era ahora la única dueña de su vida.
Pero sólo era una ilusión, porque ahora, era esclava de si misma, de sus propias acciones, y había adquirido una responsabilidad que sería hasta el final de sus días : su hijo.
Pasó de ser una niña rebelde, a una niña madre. Porque el hecho de ser madre, no la hizo dejar de ser hija, no dejó de estar atormentada por ser quien era. Era ahora más su dolor si cabe, porque aún no era una mujer, pero tenía que actuar como tal, y no sabía fingir, ni ser quien no era.
El matrimonio no fue bien. Drogas, alcohol, engaños, malos tratos ... todo eso unido a su carácter y a su forma de querer vivir hizo que aquello no funcionara, y un día decidió dejarlo todo y volver a su casa. A la casa de sus padres.
Pero las cosas no sabía si eran peores o mejores. Todo era distinto, ahora tenía un hijo, y sin saber cuidar de si misma, tenía otra vida a su cargo, que tampoco sabía muy bien como cuidar o proteger. Lo intentaba y lo intentaba, pero era una niña, y al final, su hijo, en casa de sus padres, era su hermano pequeño.
El tiempo pasaba, pero no los tormentos, no las agonías, no la tristeza ... y un día una tristeza mayor aún llamó a su puerta, y cuando la abrió se topó con la muerte de su padre, con la ausencia de su ser más amado: con el hombre idolatrado.
Sin él en su vida, perdió el poco rumbo que aún le quedaba, y el alcohol y la coca se convirtieron en sus únicos compañeros de viaje. Cada noche era un viaje a ninguna parte, a ningún lugar .... pero hacía compañeros en sus viajes que se aprovechaban de ella y de su generosidad, de su vulnerabilidad.
Creía que los hombres la amaban, que la respetaban, que la deseaban ... no hay mayor ceguera que aquella en la que nosotros cerramos los ojos y no queremos ver lo que realmente ocurre. No había amor, ni respeto, ni deseo en aquellos hombres; sólo había una necesidad que ella podía cubrir, porque intentaba ser como los hombres y decía: “esto sólo es sexo, yo no quiero nada más”, “pago yo, que también tengo dinero”... y los hombres daban gracias por ello, le hacían el amor, y no se sentían con mayor responsabilidad, que mantener una cierta relación de cordialidad por si en otra ocasión la volvían a necesitar: su cuerpo, o su dinero.
En su distorsionada visión de la realidad, había complicidad en miradas, confianza, y una amistad inquebrantable. No sé si no se sentía utilizada, o prefería negar lo evidente, para no sentirse peor de lo que ya se sentía.
Buscaba el amor de su padre en platos de comida, en restaurantes, en copas de vino, en vasos anchos llenos de ron con coca-cola y poco hielo, en cervezas frías con tapas en un bar, en porros a las seis de la mañana, en rayas de coca en baños de locales oscuros ... en los brazos de los hombres que “le hacían el amor”, pero nunca la amaban.
Se fue perdiendo poco a poco en su tristeza, en la amargura que siempre le había perseguido, y al final, ya no era la de la canción, ya no era la mujer alta, delgada, guapa y con carácter.
No, al final, no era ni una leve sombra de lo que fue: una mujer miedosa, con miedo a todo, ¿ y su cuerpo? ,su cuerpo era una masa informe, sus ojos se habían vuelto opacos, su piel se había apagado, su voz sonaba ronca y amarga ... no sé que vería ella al mirarse en el espejo, pero supongo que aún tenía retardo, y seguía viendo lo que fue, y no lo que era.
¿Cómo se puede hacer entender a una persona que las cosas no son como las ve, que todo es producto de su imaginación, que la realidad es otra?. ¿Cómo se le dice a una mujer que cree encandilar a todos los hombres, que sólo la utilizan?.
Nada sirvió para poder ayudarla. Ella no veía en el abismo, mas que un dulce jardín, un paraíso terrenal en el que ella era Eva: la diosa del Edén.
Un día se perdió, una copa de más, una raya que sobraba ... ¿quién sabe lo que fue?. Probablemente aquella noche, no hubo más que en otras tantas noches anteriores a aquella, que fueron mucho más locas y con mayores excesos ... pero aquel día, su cuerpo no aguantó más.
Perdió la poca cordura que aún le quedaba. Olvidó por completo quien era, quienes eran sus amigos ( no aquellos a los que compraba con dinero, si no a sus verdaderos amigos), olvidó que tenía un hijo, que tenía una madre, que tenía un trabajo, que tenía una casa ... olvidó hasta su nombre.

Se llamaba Esperanza ... y aún no entiendo:

¿cómo puede decir la gente, que la Esperanza, nunca se pierde?.

03 noviembre 2006

Conversaciones Extrañas.

Enyerdau> la ultima vez que hable de usted a alguien fue cuando trabaje de camarero en un puti club y lo hacia para las putas y los clientes ... hace años ya de eso
Diva> las putas son señoras
Enyerdau> allí para los camareros por lo menos
Diva> eso me gusta; están muy denigradas y el bien social que hacen nadie parece reconocerlo. Si hubiera más señoras putas, nos iría mucho mejor. Estoy convencida
Enyerdau> hay exceso de putas, en todos los ámbitos
Diva> de putas, no, de hijas de puta, en todo caso
Enyerdau> putas hay demasiadas. Las mujeres viven en la actualidad con la mentalidad de hace 500 años ... desgraciadamente es así. Demasiada puta por doquier
Diva> es una lástima. Pero creo que usted se refiere a determinadas mujeres que le afectan emocionalmente, nada que ver, con el sexo
Enyerdau> hace 500 años era lógico, imprescindible y admirable que una mujer se casara con un rico y no pegara palo al agua. Aun sigue siendo admirable hoy en DIA entre mujeres : todo menos pensar en currar
Diva> bueno, cada uno elige su modo de vida, y si entre dos se llega a un acuerdo... nadie tiene porque enfrentarse a ellos
Enyerdau> hace 500 años la mujer no podía trabajar, no podía votar, era una inútil de la sociedad que solo valía para tener hijos y hacer la comida. Hoy en DIA se sigue esa idea mas o menos. Cuando hoy en DIA puede trabajar y hacer más cositas...
Diva> si, mayoritariamente, por culpa de los hombres ... si los hombres no fueran como son...
Enyerdau> reconozcámoslo, entre las mujeres esta bien visto casarse con un hombre rico y no pegar palo al agua. Tenéis la mentalidad estúpida de 500 años atrás
Diva> no, no. No se equivoque usted
Enyerdau> de 500 y más años, solo con matices
Diva> si los hombres dejaran que las mujeres tomáramos el lugar que nos corresponde ...
Enyerdau> pero la tenéis, hasta os educan así
Diva> puede, que entonces, pudiéramos elegir
Enyerdau> como hace 500 años
Diva> oiga, será en su familia donde educan así
Enyerdau> vuestro lugar es currar, y currar podéis, por lo menos en España
Diva> ja
Diva> ja
Diva> ja
Enyerdau> ni ja ni jo. ¿No podéis ser empresarias?, ¿No podéis currar?,ni ja ni jo niña
Diva> usted del mundo laboral femenino, tiene bastante desconocimiento por lo que veo
Enyerdau> esto no es 1500, es 2006 y España
Diva> sí
Enyerdau> pensad mas en currar y no en prostituiros que ya va siendo hora
Diva> lugar en el que los hombres se sienten intimidados porque las mujeres tengamos una titularon superior, seamos más inteligentes y mucho más resolutivas que los hombres
Enyerdau> tan inteligentes sois y aun jugando a ser putas
Diva> pero claro: ¿Cómo vamos a dar poder a una mujer, y aún encima pagarles lo mismo?. Puta, su madre
Enyerdau> tenéis las mismas posibilidades de crear empresa
Diva> su madre juega a ser puta?
Enyerdau> ¿pero si no habéis trabajado en vuestra vida queréis que os den poder?:ganároslo primero
Diva> y espero que no tenga hermanas, ni novia, ni hijas que sean putas también
Enyerdau> sois putas todas
Diva> porque puede que entonces entienda que la mentalidad de hace quinientos años
Enyerdau> os educan como tal, pensáis como tal
Diva> se haya anclado en su familia
Enyerdau> como hace 500 años
Diva> usted es un resentido y un IGNORANTE, con mayúsculas
Enyerdau> esto es la realidad y no hay mas
Diva> si, que su casa es una casa de putas
Enyerdau> aceptadla o no; vosotras mismas
Diva> falta de sexo con una mujer, y el hecho de pagar le ha creado un considerable trauma
Enyerdau>jajaja; no hija no
Diva> más aún, cuando se ha criado en una casa de putas
Enyerdau> despierta y mira la realidad
Diva> debe ser frustrante
Enyerdau> soys putas en mayoría y pensáis como hace 500 años
Diva> hace quinientos años debería haber nacido usted
Enyerdau> los hombres llevamos currando 5000 años, no prostituyéndonos
Diva> a usted lo debió de parir y criar su señor padre
Enyerdau> no como éstas, que aun ven bien casarse con un rico y no pegar palo al agua. Eso en el grupo de mujeres es aun admirable hoy DIA
Diva> usted el problema que tiene es que s pobre, y no se puede costear la mujer que quiere, porque piensa que es una mercancía: madure su estupidez,
Enyerdau> venga que si que lo que tu digas
Diva> y busque en otros lugares, y si quiere tener algo más trabaje para ello
Enyerdau> a ver cuando espabiláis y os ponéis a currar mas y dejáis de pensar en ser putas. Igual así os damos mas poder
Diva> jajajaja... de verdad, que su estupidez no tiene límites
Enyerdau> un hombre no pensaría jamás o casi jamás en casarse con una mujer para que ella trabajara por él, pensaría principalmente en currar él: esa, es la diferencia
Diva> pero porque no dice cual es su problema real
Enyerdau> yo solo he dado datos, tus quejas a mis datos Diva, despierta en la realidad y te ira mejor
Diva> su realidad, disculpe
Enyerdau> la realidad: los datos
Diva> la realidad, es otra bien distinta
Enyerdau> tu vive en un mundo de fantasía si quieres
Diva> datos objetivos y con cifras, le doy yo si quiere
Enyerdau> y opina sobre memeces si te apetece. Yo, soy demasiado realista para eso
Diva> memeces y estupideces, las suyas, que desconoce el mundo laboral limitado de las mujeres
Enyerdau> no lo desconozco
Diva> si, y mucho, me temo. Debería ver cifras
Enyerdau> pero también esta el mundo empresarial
Diva> y luego hablar
Enyerdau> y aun estando limitado no supone una excusa
Diva> jajaja
Enyerdau> para dejar de limitar los salarios de las mujeres tienen que demostrar que valen
Diva> bueno, siendo así
Enyerdau> cuando estén años demostrándolo igual se igualen
Enyerdau> pero aun queda demostrarlo señoras
Diva> ah, usted por ser hombre. Sólo por eso puede de entrada cobrar el doble que yo; y yo, como mujer tengo que demostrarlo?...por favor, gente como usted son los que denigran a las mujeres
Enyerdau> demuestra primero que vales en algo sin quejarte de que se te parte una uña y de que puedes hacer lo mismo que un hombre y igual un DIA te igualan un salario: soy realista
Diva> pero vamos a ver, que si usted y yo, sabemos lo mismo, porque yo lo tengo que demostrar y usted no?
Enyerdau> la mujer tiene muchas cosas que cambiar. No todos los defectos están exclusivamente en el hombre
Diva> en su caso usted los reúne todos: es usted la verguenza del hombre civilizado
Enyerdau> yo solo he dicho algunos defectos de las mujeres. Por supuesto tienen mas
Diva> como no
Enyerdau> al igual que los hombres como no
Diva> la defección del hombre no la alcanzaremos
Enyerdau> pero no estoy hablando de eso
Diva> usted es una vergüenza
Enyerdau> admita que tienen defectos
Diva> todos, tenemos defectos, la defección, no existe en el ser humano
Enyerdau> pues varios defectos que tienen ya se los he dicho. Acéptelos o no, como usted vea
Diva> es que usted no ha hablado de defectos de las mujeres, si no de los hombres
Enyerdau> no confunda
Diva> que es de lo que no es consciente
Enyerdau> he hablado de defectos de mujeres
Diva> no
Enyerdau> sí
Diva> defecto del hombre: la mujer tiene que demostrar que vale
Enyerdau> claro, por que hasta ahora no lo ha hecho mucho que digamos
Diva> defecto del hombre: las mujeres son todas unas putas
Enyerdau> hablando de trabajo claro
Diva> pero usted ha visto alguna estadística en su vida?
Enyerdau> solo he hablado de historia y datos reales en lo referente a "putas"
Diva> datos son números, lo suyo, han sido palabras aleatorias, no confunda términos. No ha dado ningún dato objetivo, solo sus opiniones
Enyerdau> quiere que le diga que más del 80% de mujeres vería favorable casarse con un hombre rico y no pegar un palo mas al agua en su vida? Necesita ese dato concreto?
Diva> ese dato, se lo acaba usted de inventar
Enyerdau> yo no opino señorita, soy demasiado realista para eso, solo doy datos
Diva> no ha dado ninguno, le repito
Enyerdau> piensen mas en currar y menos en prostituirse, en serio se lo digo, les ira mejor ... y yo me piro a dormir mejor
Diva> aunque probablemente lo que ocurre, es que no sabe lo que son los datos objetivos y las informaciones veraces
Enyerdau> bye
Diva> que vergüenza para los hombres
Diva> amable lector, disculpe este altercado

28 octubre 2006

El Mimo.

- ¿A qué se dedicaba?.
- Era mimo.
- ¿Eso es una profesión?.
- Pues hombre, profesión... profesión... creo, que no es una profesión.
- No, es que yo, más bien diría que eso, es una afición. Bastante tonta, por cierto.
- Yo, por decir, te digo, que eso, para mi, es una gilipollez, no una afición tonta. Pero que quieres que te diga, no le iba a decir a él: “mira, que he pensado, que eso de ser mimo, es una gilipollez, una solemne tontería, así que, que no se te ocurra dejar la carrera...”.
- ¿Pero estudiaba?.
- Si hija, en la universidad.
- ¿ Y que carrera hacía?.
- Matriculado, estaba matriculado en ciencias políticas pero.....
- ¡Jajaja, jajaja,jajaja, jajaja,jajaja,jajaja,!.
- ¿Y tú de que te ríes ahora?.
- ¡Coño!, de que al fin y al cabo estaba haciendo la carrera, ¡jajaja!...
- ¡Tú eres tonta!.Pues eso es lo que te acabo de decir.
- ¡Que no coño!, que me refiero, a que ya se estaba preparando, “socialmente”, para ser un payaso, ¡jajaja!.
- No era payaso. Era mimo.


- ¿Sabes?, mi sobrina una vez, cuando era pequeña, me dijo que de mayor quería ser payasa. Me quedé realmente sorprendida con aquello, y le dije, que para eso, no hacía falta ser muy mayor, y ¿sabes que me contestó?.
- ¿Qué?.
- “No tía, payasa como tú, no: yo quiero ser, payasa profesional”. ¡Jajaja!.
- ¡Jajaja, jajaja,jajaja, jajaja!.
- ¿ A que era buena mi sobrina?.
- Pues si. Graciosa y realista, como la vida misma. Y, por cierto, veo que tu sobrina, te conocía muy bien.
- ¿¡¡ Eh!!?.
- Si hombre, no te hagas ahora la tonta: te conocía bien al decirte que eras una payasa.
- Oye rica, tampoco te pases.
- Vale, vale. ¿Me sigues contando lo del mimo?.
- Bueno, pues que cuando me dijo que quería ser mimo, pensé, que eso era algo pasajero, no sé, como una fase de rebeldía temporal...
- Pues menuda rebeldía: cambiar la carrera política por ser mimo.
- Ya, pero ¿qué podía hacer yo?. Le quería, y quería seguir con él; y si tenía que aguantar que fuera mimo una temporada, ¡pues hala!, a vivir con un mimo.
- No, si seguro que encima lo animaste.
- Animar, lo que se dice animar...
- Que sí, vamos, que lo animaste.
- Pues si, para que engañarnos. No te voy a negar que si que lo animé.
- ¿ Qué le dijiste?.
- Pues lo normal en estos casos.
- ¿ En qué casos?, ¿ en los de ser mimo?. Porque, muy normal, a mi no me parece, desde luego.
- ¡No mujer!, en los casos normales en los que a tu pareja se le ocurre la más aberrante de las tonterías.
- Y, ¿ qué es lo normal en estos casos?.Lo digo, por si un día me encuentro en la situación.
- Hombre, pues mira: si quieres te doy papel y bolígrafo para que tomes unos apuntes.
- No, déjalo, con la memoria es suficiente. Además, no suelo salir con tarados.
- Perdona, pero el mimo, no era ningún tarado.
- Bueno, ¡ya!, era normal, como el “caso”, ¿no?.
- ¡Pues si!, ¿ qué quieres que te diga?.
- Pues me gustaría que me dijeras, de una puñetera vez, que fue lo que le dijiste al trastornado ese.
- ¡No era un trastornado!. Era, sólo .... un incomprendido.
- Si, un rebelde sin causa...Bueno, “sin causa”, hasta que encontró lo de ser mimo.

(...)

25 octubre 2006

Angustia.

Me invade una terrible angustia, y no sé como evitarla.
Me siento como esos dibujos animados que corren y corren, pero no se mueven del sitio.
Estoy anclado en este lugar, en este instante y veo como el mundo camina a su ritmo, y yo, no lo puedo seguir.
Quiero escapar, marcharme, alejarme de todo ... pero, ¿dónde voy?.


El insomnio me persigue de nuevo. La cama es una cárcel, una prisión en la que me siento encadenado a recuerdos del pasado que no logro desterrar de mi noche.
Viven ahi, comparten mi cama y yo les digo todas las noches:


- ¡Dejadme, marchaos ya!, no os quiero a mi lado.


Pero ellos se burlan de mi, y siguen ahi, saltando sobre mi, sin dejarme dormir, machacando mi cuerpo, y mis ganas de vivir.
Dentro de mi late la vida, cada vez con un latido más ténue, más apagado. Cualquier día me despierto, y estoy muerto, y empiezo a vagar por el mundo siguiendo tu olor.
Anoche senti que me desgarraba por dentro.
Una mano cruel, se metió por detrás de mi cabeza en mi boca, atravesando mi nuca ropiendo mi piel, mis músculos, mis huesos ... Me apretaba con fuerza la lengua, y yo, sentía arcadas y quería vomitar.
La mano giró y sentí que era una zarpa, y que arañaba mi paladar ¿intentabas borrar tu sabor?.
La mano vuelve a girar y siento como baja por mi cuello, destrozando mi tráquea. Mi boca tiene un regusto a sangre, y tu recuerdo, palpita con fuerza en mi cabeza.
La garra sigue bajando y con uñas, afiladas como cuchillos, destroza mi estómago y mis entrañas. Quiero vomitar ... pero no puedo.
La zarpa sigue su camino, por dentro de mi hasta mi sexo, y lo destroza tambien.
Me arañaba por dentro el recuerdo, el pensamiento de saberte con otra persona.
Han pasado los meses, y tu silencio es un castigo que no comprendo, y tu amor, una bofetada que me calienta las mejillas cada vez que siento frío.
Me revientas por dentro cada día, cada hora, cada segundo de mi insólita vida ... pero no me clavas la puntilla, no me matas, definitivamente.
Te regodeas en mi sufrimiento, en el placer de saber que soy tuyo, que no puedo escapar a ti.
Maldecirte quisiera, pero ya lo hicieron antes por mi.
La boca me sabe a sangre... pero no escupo más que recuerdos.

23 octubre 2006

Tú, No Puedes Ser Yo.

Se despierta en un banco de piedra en un parque. Abre los ojos, mira al rededor y no sabe dónde se encuentra.
El despertador no ha sonado, no está tapádo con su nórdico, no huele el café de la Sra. Engracia ... ni siquiera ha oído el repicar de las campanas embotelladas de la parroquia del barrio.
Abre los ojos; siente mucho frío. Es verdad, está en un parque, pero ¿qué hace ahi?. No recuerda haber salido de casa, no recuerda haberlo hecho, ni ayer por la noche, ni esta mañana. ¿Qué coño está haciendo ahi?.
No salió de fiesta ayer, ni bebió en casa, ni siquiera recuerda haberse tomado una cerveza al salir del trabajo.
Pero está ahi, en el parque, y no sabe que hace ahi
Abre bien los ojos y se incorpora lentamente. Se sienta en el banco e intenta poner en órden su cabeza: ¿será que está soñando?.
Piensa que es por la mañana, pero al mirar el reloj, se da cuenta de que son las seis de la tarde, y al tiempo que ve la hora que es, empieza a sentir los gritos de los niños que están jugando a cincuentra metros de él; si fuera por la mañana, los niños, estarían en el colegio.
Intenta hacer memoria, pero no se acuerda de nada.
Apoya los codos en las rodillas, las manos sujetando la cabeza:
- ¿Qué coño hago aqui?.
- Antes de dormirte ya me lo preguntaste.
Levantó la cabeza rapidamente, y miró a los lados, y la cabezá le retumbó. Cerró los ojos un segundo.
- ¡Dios!, me va a estallar la cabeza, ¿quién eres tú?.
- Soy tú.
- ¿Cómo que eres yo?.
- Si, soy tú.
A su lado había un niño: gordito, con gafas y con una ropa muy desfasada.
- Niño, no digas tonterías, tú, no puedes ser yo.
- Te llamas Isamael, ¿a que si?.
Asombrado mira al niño que está sentado a su lado; atónito al comprobar que sabe su nombre.
- Seguro que he dicho mi nombre mientras dormía.
- Nadie dice su nombre cuando duerme, no digas tonterías.

(...)

19 octubre 2006

La Raíz De Los Problemas.


Siempre que tenemos un problema nos centramos en él, sin darnos cuenta de que el problema en si, es la última fase de algo que se suele incubar dentro de uno, es la parte visible de algo mucho más complejo que habita dentro de nosotros.
Las filias y fobias de la edad adulta son solo episodios de nuestra infancia o nuestra juventud, y saber identificar el porqué de ellas será un ejercicio sano para nuestra mente, y una ayuda para los posibles problemas que surjan en nuestra vida.
Cuando hablo de problemas, me refiero a los conflictos que surgen dentro de nosotros y que al final se extienden a nuestras relaciones con el mundo y sus habitantes.
Conozco a hombres que han causado verdaderos destrozos entre las mujeres, verdaderas carnicerías emocionales por no saber enfrentarse a tiempo a pequeñas cosas.


Ahora mismo me acuerdo de P. él era el hombre más inteligente que he conocido nunca, alguien sobresaliente en abosolutamente todos los campos: en sus estudios, como pintor, músico, escritor. Un coeficiente de inteligencia que se sale de la media, una capacidad de análisis increible, conocimientos indescriptibles sobre cualquier tema que pudiera ser estudiado, autodidacta y capaz de aprender a hablar alemán y japonés el solo, y en un par de meses.

Lo suyo era realmente algo fuera de lo común: Doctor ingeniero en minas a los veintitres años y con unas notas de sobresaliente y matrículas de honor.
Sin embargo, era un inutil emocional.
Sus relaciones con las mujeres eran pura entelequia. Era incapaz de tener una relación normal con una mujer y se preguntaba el porqué, sin ser capaz de asumir la realidad,que él, conocía perfectamente.
Su primera relación sexual fue algo incestuoso, que siempre le perseguirá esa historia, porque en su mente juvenil, no supo encajar aquello.
El resultado final de esa experiencia era un temor hacia las mujeres, un egoísmo exarcebado que le impedía vivir con naturalidad una relación hombre-mujer.
No creamos que su caso es algo aislado, todos tenemos esos pequeños traumas infantiles que se acomodan a nuestra vida en la edad adulta. Todos estamos condicionados por aquellos hechos que un día nos sucedieron y no pudimos entender, porque éramos inocentes y no conocíamos la maldad, o simplemente, porque éramos demasiado niños para entender lo que sucedía.
Pero, evidentemente, esa inconsciencia infantil subconsciente, deja una huella que es dificil de borrar, sobre todo, cuando no se sabe dónde buscar.
Por eso, estoy convencida de que cuando tenemos un problema o una conducta inadecuada ante cosas "supuestamente normales" deberíamos preguntarnos el porqué, y no el porqué de esa cosa concreta, si no ir hacia atrás en el tiempo y descubrir cual es la raíz del problema.
Todas la filias y fobias tienen un comienzo, no tenemos temor al agua por arte de birlibirloque, probablemente una experiencia de nuestro pasado es lo que nos hace temer el agua. Puede que el hecho en si, ocurrido hace tiempo, no lo recordemos, pero esa es la cuestión: recordar el momento, el porqué, para ser capaces de asumirlo y vencer esa fobia que nos hace sentir incómodos.
Probablemente los ejemplos expuestos parezcan extremos: uno muy doloroso, y otro, más trivial, pero es que entre esos dos, están todos los demás , y quien tenga uno, habrá sabido reconocer ensequida de lo que aqui se habla.
Despues de leer ésto, siéntate y piensa en algo que no sabes porque haces siempre, en esa forma de actuar que no comprendes y empieza a ir hacia atrás en el tiempo hasta encontrar el porqué, para poder solucionarlo, hasta hayar la raíz del problema.

17 octubre 2006

Velando Sueños.

- ¿Dónde estabas?
- Dando una vuelta.
- ¿A dónde fuiste?
- A buscar algo, supongo.
- ¿Qué buscabas?
- No lo sé. Si lo supiera, no hubiera dicho "algo".
Me mira entonces, con cara de desconcierto, y yo, no sé que decirle.
Recuerdo otros tiempos, otras palabras, otras personas ... pero las mismas sensaciones de desarraigo, de no saber donde me encuentro ... de no saber a dónde me dirijo.
- ¿Qué te pasa?
- No lo sé, supongo que tengo miedo.
- ¿Miedo a qué?
(...)
- No puedo prometerte algo, que sé, que no voy a poder cumplir.
- Miénteme entonces.
- No puedo mentirte.
(...)
Sonríe mientras me dices eso, mientras se acopla a mi cuerpo para que lo abrace, mientras mde deja que lo ame en silencio ... en mi corazón hay te quieros, te necesito, te amo, te adoro, te sueño, te ansío, te deseo ... pero en mi boca no hay palabras de consuelo a sus preocupaciones ... y me duele tanto no poder corresponderle...
- Estás como ausente. Me abrazas en silencio y siento que estás pensando en mil cosas.
(...)
Para entonces, las lágrimas están a punto de romper la presa de mis miedos, mis inseguridades y mis pensamientos de futuros inciertos.
Quisiera llorar como un niño, y que fuera él, el que me abrazar. El que me prestara su pecho para llorar y sentirme redimido, protegido ... pero no puedo hacerlo, quiero cuidar yo de él, y ser fuerte para que él no sufra ... pero no sé como hacerlo.
(...)
- Yo te querré aunque no sepas cosas.
(...)
Me mira a los ojos, me besa en los labio, sube hasta mi frente: me besa de nuevo.
Me abraza muy fuerte, y me dice al oído, como un susurro melodioso:
- Te querré aunque llores, y aunque tengas miedo. Te querré aunque no me digas te quiero. Te querré siempre, porque sólo tú, haces que yo duerma por las noches.


Y mi dulce desata sus emociones y moja mi cuello con sus lágrimas, y yo ... yo nunca duermo, para que él, duerma feliz.

16 octubre 2006

Los Abismos Interiores.

Hay lugares perdidos que visitamos de vez en cuando.
Lugares dentro de nosotros mismos a los que sólo nosotros tenemos acceso, y a los que es difícil dejar entrar a los demás.
Esos desiertos, pozos, lugares pantanosos y arenas movedizas, planetas alejados de la vida que hay delante de nuestros ojos tienen entradas secretas que nos pasamos toda la vida intentando averiguar donde se encuentran; porque al menos, si supiéramos dónde están podríamos decidir si queremos traspasarla o no.
Pero no sabemos dónde están.
A veces pienso que el tiempo las va cambiando de lugar, y que tienen una especie de contraseña que va cambiando con los años. Unas veces es un olor, otras, un sonido, una palabra, una imagen, un tonto acontecimiento de nuestra vida de repente abre esa puerta que nos lleva directamente a ese lugar oscuro y lejano ... entrar suele ser bastante fácil, pero salir...
Salir es otra cosa.
La puerta de salida es también secreta, pero siempre hay pequeños trucos que nos ayudan a salir, pero sólo cuando ya no podemos más, y eso, suele tardar en ocurrir, porque nuestra paciencia en ese lugar, se convierte en desidia, y nos dejamos llevar, y vivimos dentro de nosotros mismos cuando el mundo sigue su curso.
Un día la contraseña secreta vuelve a ser efectiva, y sin saber muy bien como, salimos de ese lugar.
A nuestra salida, la vida ha seguido su curso, pero nosotros estamos exactamente en el mismo punto en el que nos encontrábamos antes de replegarnos a nuestro interior; con la diferencia de que ahora, queremos seguir caminando al mismo ritmo del mundo que nos rodea.
En ocasiones creemos que hemos salido, pero a penas estamos asomados a un ventanuco desde el que vemos el devenir de los días, sin saber con exactitud si empiezan o terminan.
Hacemos el esfuerzo mental de creer que estamos fuera, pero un día, que queremos sentir el olor de la tierra mojada o el calor del sol, nos topamos con un cristal que nos impide sentir. Entonces nos damos cuenta de que sólo era una ilusión, que aún seguimos dentro de nosotros ... y así, pasan los años.
Un día, como por casualidad, salimos de verdad. Y todo nos es extraño, diferente, y sentimos miedo, y ganas de regresar a nuestra pequeña cárcel, a nuestro ventanuco por el que ver pasar la vida sin sentirla.
Pero la contraseña es secreta, y no podemos volver y nos toca salir adelante, y luchar, y vencer nuestros miedos e intentar vivir sin dañarnos, y con todo el cuidado del mundo, porque en el fondo nos sentimos dichosos de poder sentir las alegrías y las tristezas de la vida cotidiana, y no queremos volver a entrar por esa puerta invisible que nos lleva a la galería de las vidas que no vivimos, y no podemos vivir ... no queremos ser espectadores de las vidas ajenas, si no protagonistas de nuestra existencia, por muy desdichada que sea ésta.
Nadie debería tener poder sobre nuestras vidas, nadie debería tener control, salvo nosotros mismos, sobre esa puerta y ese lugar ... pero a veces, dejamos que los otros vean en nosotros lo que nosotros no podemos ver, y entonces son ellos los que tienen la llave y la contraseña de esa puerta ... y la abren a su antojo, sin que nosotros se lo podamos impedir.
Debemos luchar contra los que hacen eso, porque si les dejamos que tengan ese poder sobre nosotros, jamás, repito, jamás, conseguiremos ser felices.

11 octubre 2006

¿Un Amor Para Una Vida o Una Vida Para Un Amor?

Hoy hablé con Divina. Casi siempre que me habla de sus sentimientos, me hace llorar; a veces la odio por eso, porque me hace sentir más de lo que yo quisiera.
Hoy me dijo algo muy bonito:
- ... nos bañaremos en champán y nos lameremos hasta emborracharnos...

Qué bonito me pareció.
Yo lo imaginaba.
Los dos en una bañera ,de esas antiguas con patitas, en medio de un jardín en el que nadie nos pudiera ver (ya que imagino, imagino lo que me da la gana) y los dos desnudos metidos allí, cubiertos por ese exquisito elixir de los jugos de su cuerpo, mezclados con el sabor del cava (porque se dice champán, pero bebemos cava, jeje).
Si, sería estupendo estar alli, los dos juntos, y lamernos hasta emborracharnos...
La imagino con su rubio pelo recogido en la nuca, con algunos mechoncitos sueltos, que se le rizan en bucles sedosos. Acercarme a ella y besar su boca, lamer su cuello, poner mi mano sobre su pecho para sentir los latidos de su corazón ... lamer sus senos y sentir como se endurecen sus pezones en mi boca, al tiempo que mi lengua bebe como un perro de esa bañera llena de ella ... si, sería hermoso emborracharnos mientras nuestras lenguas juegan en nuestros cuerpos.
Aunque sólo hubiera agua, ella me embriagaría de igual manera. Debe de tener algo de bruja, porque a mi, desde el primer día me hechizó...

Me contaba cosas de como sería nuestro amor, y al final me dijo:

- Escribe sobre eso, sobre como será ... sobre como será nuestro amor en otra vida.

En otra vida seremos caracoles.
Un día, en el jardín en el que vivamos, nos veremos desde lejos. Los dos seremos,del mismo sexo, pero en nuestra próxima vida, podremos elegir.
Yo te he dicho que te la quiero meter a ti, asi que como a ti te gusta que lo haga...
Cuando nos veamos, a pesar de estar rodeados de caracoles, sabremos que tú y yo, no somos tú y yo, si no nosotros, y empezaremos a arrastrar nuestros caparazones el uno hacia el otro.
Será un largo viaje, aunque sea corta la distancia.
Al principio de vernos seremos hermafroditas, pero a medida que nos vayamos acercando el uno al otro, nuestros cuerpos irán recordando la vida que no tuvimos, y seremos hombre y mujer... Iremos muy, muy despacio el uno hacia el otro (los caracoles, no son muy rápidos)(espero que no podamos recordar ciertas cosas de nuestra vida actual, porque si no, nos desesperaremos al ver que no terminamos de llegar).
Nuestras antenitas se estirarán para poder mirarnos en la distancia.
Seguramente nos pasemos nuestra corta vida de caracoles yendo el uno hacia el otro, hablándonos con la mirada, sin poder decirnos nada de lo lejos que estaremos ... pero al final, estaremos juntos.
Si, es más que probable, que en nuestra próxima vida nos conozcamos en el momento justo, para poder vivir este amor plenamente.
Eso si, acuérdate, que en nuestra próxima vida, aunque seamos caracoles: follaremos como leones.


Esta fue la primera canción en la que ella pensó en mi al escucharla, y sin yo quererlo, se conviritió en nuestra cancion. Espero que la disfruteis.

El Futuro.



El futuro es algo abstracto, del que hablamos constantemente, y siempre estamos en él, pero nunca lo alcanzamos. Si, es una paradoja. Futuro, no necesariamente tiene que ser un tiempo a largo plazo, futuro es dentro de un minuto, pero si tardo más escribirlo, está siendo presente y acaba siendo pasado.
Sé que suena extraño, pero es la verdad, el futuro lo imaginamos como algo lejano que no llegará nunca, y sin embargo, cuando nos queremos dar cuenta ya ha llegado, y sin avisar. Hay quien hace listas sobre lo que quiere en su vida y en su futuro, para no olvidarlo, o como aliciente para conseguirlo; pero lo cierto es que alcanzar todas las metas que nos proponemos no suele ser lo habitual, y quien hace listas lo único que puede tener (en caso de no conseguir lo que quería) es un recordatorio sempiterno de todo lo que no supo obtener de la vida.
¿Qué es lo que uno le pide al futuro, lo que no tuvo en el pasado, lo que le falta en el presente?. Es dificil saber que es lo que realmente queremos en nuestra vida, porque cada vez que conseguimos una de esas cosas con las que hemos soñado durante mucho tiempo, al tenerlas, pierden su encanto, porque en realidad, lo que las hacía especiales, era el no tenerlas.
Evidentemente, eso, no nos pasa con todo, pero a veces, es mucho peor que todo eso. Algunas veces nos empeñamos en ser algo en nuestro futuro, y desde niños imaginamos nuestra vida adulta como una película con la que disfrutamos antes de dormir. Soñamos con estudiar una carrera determinada para poder acceder a un trabajo concreto, y nos esforzamos por conseguir eso, y solamente eso. Pero la vida, no es siempre como la imaginamos en nuestra infancia, y un día, resulta que no tenemos la nota para esa carrera, y empezamos otra, con la idea de cambiar al año siguiente, pero ya nunca volvemos a esos estudios con los que tanto habíamos soñado.
Puede que tengamos menos suerte, y que nuestra historia se complique, y ni siquiera podamos ir a la universidad para poder estudiar, ni la carrera que queríamos, ni cualquier otra.
Hay un grupo de privilegiados que consiguen estudiar su carrera (esa con la que siempre han soñado) y luego son capaces de luchar con uñas y dientes para alcanzar el trabajo deseado ... puede que tras quince años consigan lo que querían, y de repente se sienten con un tremendo vacío en su interior, porque ya no les queda nada por lo que luchar : ya han alcanzado su sueño.
A esas personas, tambien les invade una tristeza. Tienen una sensación de pérdida que no son capaces de asumir; entre otras cosas, porque antes, sólo pensaban en su futuro, y ahora, ya están en su futuro. No saben que hacer, porque de repente, ya han dejado de ser niños ... para ser adultos, ya no pueden hacer las cosas que hacían antes, ahora, se tienen que hacer personas serias y responsables ... tienen que crecer de golpe, tienen que conseguir lo que los demás soñaron para ellos: una pareja con la que formar un hogar, unos hijos, para ser una familia.
En una misma persona, conviven muchos futuros: el que nosotros soñamos, el que los demás imaginan para nosotros, y el que irremediblemente se convertirá en nuestro presente. Yo aún, no sé como será mi futuro, pero mi presente, no es el futuro que imaginé en el pasado. Por eso hoy, debo hacer con lo que tenía que haber sido mi pasado, un presente, con vocación de futuro.

10 octubre 2006

Mi dulce María ...

Mi dulce María es fuerte como un diamante, pero tan frágil como el cristal.
La veo preocuparse por los demás, y romperse constantemente, sin que haya nadie que la pueda ayudar a recomponerse.

Ella, no querría la ayuda de nadie.
Mi dulce a veces me llama llorando y no me dice nada, sólo llora.

Hoy me escribió un correo, con un título relevador:
LA CRUELDAD DEL CAZADOR.
Si aquel día no me hubiera mentido, yo le hubiera creído igual. Me gustaban sus palabras, pero no confíaba en ellas. Sin embargo, el amor es un pozo de confianza ciega, y sorda a veces. Yo quería creer en sus palabras, pero me daba cuenta de su falta de honestidad. Le di infinidad de oportunidades, pero nunca me dijo la verdad. Era cruel, conmigo, y con él mismo. Infringía todas las leyes humanas y divinas, y aún yo sabiéndolo, le dejaba hablar ... esperando que un día me contara la realidad. No soportaba su forma de mentirse y de mentirme a mi, haciendo alarde de su honestidad, y teniendo que oír como hablaba del resto del mundo como algo mezquino, sin darse cuenta de que hablaba de si mismo.
Todo lo malo, lo oscuro, mezquino, doloroso, infame ... todo lo negativo que él veía en el ser humano era una simple transferencia de su propia persona. Era incapaz de entender que todas las personas que habían pasado por su vida fueron violadas en su razón, alma y corazón por él. El consiguió corromper los espíritus más puros por simple deleite de su ego.
Fue un depredador, que se vanagloriaba de las presas cobradas, decía estar arrepentido, pero eso era una forma sutil de hacer alarde de todo el mal que había sembrado, para que lo temieran y lo respetaran.
Lloraba y practicaba un infantil victimismo, con el que lograba romper las defensas de sus víctimas. Se hacía el sumiso, decía estar enamorado y amar de un modo desconocido hasta entonces para él, asi empezaba a entrar en el corazón. Luego llegaba el halago y si se caía en esa trampa, el pasaba a tener todo el poder.
Entonces, cuando ya tenía a las mujeres en sus manos ... las utilizaba. Normalmente sólo sexo, sólo eso le daba fuerza: denigrar a las mujeres en el único aspecto en el que ellas se dejarían someter ... por amor.
Toda su farsa estaba dispuesta, todo su juego terminado, una vez conseguida la presa, escupía en ella y se iba.
No decía adios, eso sería darle algo bueno a alguna mujer, cuando él, sólo quería venganza.
Que lástima de hombre, que no sabe ser él mismo, y necesita de la vida de los demás para sentirse vivo. Un vampiro de la felicidad, de la ternura, de honestidad.
Sólo quería sembrar el mal, venganza, demostrar, que no había ninguna mujer buena ... pobre niño, que aún se siente abandonado por su madre.
Me siento muy triste ... ¿me llamas y me cuentas un cuento para dormir?....
Pero yo no la llamo.
Me voy hasta su casa, y me abre la puerta con cara de niña triste.
Se esconde para que no vea sus ojos...
Mi dulce María no puede evitarlo y rompe a llorar, y yo la abrazo y la mimo, porque ella está rota, y yo soy su pegamento.
La abrazo, y dejo que me lo cuente todo, que llore ... y la abrazo hasta que se queda dormida, y le doy un beso en la frente.
Me quedaré aqui, velaré sus sueños.
Mi dulce María, ¿no encontrará un angel que la cuide?.

09 octubre 2006

La Estrella Del Norte.



Cuando era pequeño, soñaba con tener un periódico :
La Estrella Del Norte.
Nunca quise ser periodista, pero me gustaba la idea de tener un periódico en el que contar cosas, historias de la gente.
No quería hablar de noticias, si no de personas.
Tenía la ilusión de poder decirle al mundo lo que yo sentía.
Supongo que ya desde niño apuntaba maneras: quería, hablar, hablar y hablar.
Pero no soy periodista, y nunca quise serlo.
Soy narrador de sentimientos, constructor de historias. No me conteis nada, porque de cada una de vuestras emociones, podré levantar una historia para contar vuestras pasiones, deseos, ilusiones, frustraciones ... tenedlo presente, y perdonadme si os hago protagonistas de excepción de mis relatos.
Dejadme novelar vuestras almas, concederme ese honor ... el privilegio de poder contarle al mundo como se sienten las personas de verdad.
Gracias a todos los que hareis que este sueño, se convierta en realidad.

08 octubre 2006

El Renacer.


Tras una tormenta fuerte, se aprecia mejor la calma.
Disfrutad conmigo de una noche estrellada.


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